miércoles, 9 de junio de 2010

Escrito No. 11

De la cabeza, no me puedo sacar toda la melancolía de mi vida. La mencionada melancolía, se encuentra construida por una serie de factores como lo son: el maldito atardecer que se apodera de las situaciones de las personas, provocándoles algunas penas o derrotas dolorosas, llevándolos a sentarse en alguna determinada parte de la noche a llorar y pedirle a la luna por sus heridas, o bien, en un momento limite, dicen algunas oraciones amables, pero con un alto contenido de significantes más allá del lenguaje,  apoyándose en diminutos factores, tal vez faciales ―expresiones―  o en el tono de la voz, pero, que al final, constituyen y expresan de forma clara, esa melancolía que aguarda en cada uno de nosotros. Sin lugar a dudas no la dejamos ir, tal vez porque se convierte en eterno amante que te despoja del tiempo, te ájela de una forma tan sublime, que lo amas y lo necesitas como a los sueños. 

1 comentarios:

Federico Tello dijo...

Interesante tono taxidermista que efectúa un extraño efecto de distancia respecto a lo acontecido como amor. Sin embargo... es como si el autor mismo quisiera desconectar sus sueños.

Publicar un comentario

 

Copyright 2007 ID Media Inc, All Right Reserved. Crafted by Nurudin Jauhari