Cambia mi nombre por el tuyo y déjame sin vida. Recoge en una canasta todas las huellas de mis manos, de mis desvelos y llévatelos, escóndelos en medio de tu bosque para su cuidado, aunque así te nombre como mi astro.
Quiero que seas el astro que esconde mi ser entre sus nudos. El astro de posee mi oscuro sexo para alimentarse. El astro que con una daga afilada compone mi nombre en las paredes de los corazones. El astro que me da con su vientre el arma para ser siervo del sedeo. El astro que me lleva a través del eco de la noche en búsqueda del deseo de ser, por un momento, uno mismo en la carne apretada de los cuerpos...
0 comentarios:
Publicar un comentario