Sí, lo sé, es de noche (en la fotografía), aun así las marcas nocturnas juegan un fuerte lazo de integración con tus ojos (nutriéndose conjuntamente) desbordando una mirada que atraviesa la cámara, interrumpiendo mi tiempo, incluso deteniéndolo, sólo para mirar tu mirar; ese mirar tuyo que habla sin hablar, que acaricia sin acariciar, que hacer sonar sin soñar. Mirada que atrapa el alma y el corazón, los expones al mundo externo para que te dibujen con sangre y dolor, con risa y cariño, esa es la imagen que regalas, esa es la imagen por la que escribo, por la que escribiré… Tu mirada atrapa escrituras.
sábado, 12 de marzo de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
Escrito No. 19
Sobre el interior. Una mano muy fuerte aprieta el pecho; es la de un hombre maduro, en la plenitud de su vida, sus robustos dedos y palma áspera son impulsadas por el resto de su brazo, alimentado por un cuerpo de frenéticos pensamientos, se obstina en encontrar debilidad, causar dolor y destrozar. La dificultad para respirar es evidente. Los sentimientos no dejan de recorrer todo el cuerpo en oleadas de recuerdos y deseos proyectados hacia el futuro (las promesas), el incremento del coraje y la mirada afilada se convierten dragones viejos que corren por el viento hasta derrumbar la mano, el brazo y el cuerpo de pensamientos. Es la historia del miedo y del valor.
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